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Oct 1 / Neworld Records

Clarin entrevista a Dario Jalfin por la presentacion de Entre Otros

El prestigioso diario argentino Clarin entrevisto a nuestro artista Dario Jalfin la semana pasada justo antes de presentar su tercer album solista “Entre Otros”

Aqui pueden leer la nota que publico Clarin Espectaculos y de paso escuchar un par de temas de “Entre Otros”

http://www.clarin.com/espectaculos/musica/Dario_Jalfin_0_781122055.html

Darío Jalfin se resiste a las clasificaciones. Compositor, pianista y cantante, puede ser incluido en el grupo de cancionistas sin prejuicios y con pincel fino que integran Lisandro Aristimuño o Pablo Dacal. Y que miran con detenimiento a los solistas prototípicos del rock nacional. Pero también se deja llevar por la formación académica y, por ejemplo, en su nuevo disco apuesta a un formato de cámara.

De ese caldo termina saliendo Entre otros, el tercer disco de Jalfin, para el que grabó con un cuarteto de cámara junto a Juan Pablo Di Leone, Ramiro Flores y Paula Pomeraniec. Signo de los tiempos, el pianista reproduce la experiencia pionera de su trabajo anterior, Rayes y Centollas, y el nuevo disco tiene una vida similar en la web y en formato físico.

¿Por qué armar un pequeño conjunto de cámara para este disco? ¿Qué sentís que ofrece?

La idea del formato surgió del espíritu de las canciones. Sentí que la sensibilidad que planteaban las alejaba estéticamente de la sonoridad más rockera que venía trabajando desde mi disco anterior, Rayes y centollas. A su vez, coincidió con un momento de reconexión fuerte con el piano, y mi idea era encontrar la mejor forma de “rodear” la sonoridad íntima del piano y mi voz. Entonces decidí dejar atrás al grupo como estaba concebido y abrir la puerta a la exploración sonora para este repertorio nuevo. La canción “Me” fue el primer arreglo con la sonoridad de Entre otros y me pareció un sonido muy representativo de ese tema y de varios más que venía trabajando. La elección de flauta, clarinete y cello le dio, a ese tema y al disco, un balance perfecto entre cuerda y aire, entre lirismo y una contundencia más pop, por la versatilidad de los instrumentos y de los excelentes músicos que participaron en el disco.

Da la sensación de que se trata de canciones que podrían sostenerse en cualquier otro formato. ¿La melodía ante todo?

La melodía, la armonía y la letra. Alguna de las tres suele ser disparadora para dar paso al resto. Pero no suelo tener en mente la sonoridad final, sino que trato de ir descubriendo ese aspecto en el proceso. Entre otros podría haberse llevado a cabo en distintos formatos. De hecho para grabar algunos pianos usé programaciones de baterías y funcionaban perfecto. Conceptualmente el rol del piano y el cello en el disco tiene algo de la batería y bajo de una banda.

Se percibe una influencia clara de Nebbia, por ejemplo en “Precipicio”, de Fito, en “Por tu amor”, al margen de Spinetta y Charly, que parecen omniscientes. ¿Te fascina el solista prototípico del rock nacional?

Definitivamente son como un ADN musical para mí. Empecé a escuchar a esos artistas siendo muy chico, por mi tío, mi hermana mayor, mis viejos. A los 6 años ya había visto a Charly en vivo y cantaba temas de Almendra. A Fito lo seguí más en la adolescencia y Litto fue como mi padrino musical: presidió el jurado del premio Octubre, que gané en 2006, y fue fundamental para que grabe mi primer disco, Le pondría una letra. Siempre fue supergeneroso conmigo. Más allá de tantos años de formación como compositor y pianista, de la pasión por la música clásica, el jazz, la música de Brasil, Chico Buarque, Radiohead, Mateo o Leo Maslíah, hay una raíz muy potente en esos autores del llamado “rock nacional” pero que a la vez borran fronteras entre géneros.

Sobre Spinetta, por qué la elección de “A Starosta, el idiota”. ¿Si había un homenaje tenía que ser un tema de Artaud?

Para mí sí. Especialmente para un disco de la intimidad planteada por Entre otros.Artaud siempre me llegó muy profundamente, más allá de otras vetas de la producción de Spinetta que me encantan.

En las letras saltás de la abstracción sensorial (“Loopeado”) a imágenes muy vívidas, teatrales, muy concretamente visuales (“Pedro y Carla”,”Me”). ¿Hay dos Jalfin a la hora de componer?

Después de terminar el disco me sorprendió a mí mismo ver que en las letras planteaban dos ejes: uno es ese más introspectivo y abstracto, como un reflejo de procesos internos (Loopeado, Se tuerce mal, De almohada, Precipicio, Solista). El otro, más allá de valerse de cierta teatralidad o del relato, lo siento directamente relacionado con el amor. Particularmente está centrado en la relación entre dos personas (Pablo y Carla, Me, Por tu amor, Se va y me va). Creo que A Starosta, el idiota, en su lírica integra algo de ambas temáticas, así que es como una síntesis que completa el sentido del disco.

Volvés a apostar a la descarga a menor costo vía web. ¿Qué es el disco hoy para vos?

Creo que el disco está cerca de ser un anacronismo. De hecho decidí hacerlo porque me pareció que el trabajo de Scherman en las ilustraciones así lo merecía y porque está bueno que sea una opción para el que lo quiera. Parece raro después de haber sentado precedente con Rayes y centollas como disco reconocido legalmente sin CD, reemplazado por postales con claves para descarga web, y de haberme involucrado en Arroba Music, la productora que hizo que otros artistas puedan editar con ese formato. Pero por suerte tuve la gratificación de vender un montón de discos para Japón antes de lanzarlo en Argentina.

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